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Pesas De Ascensor

Monday 19th October 2026 Volver a la lista

Pesas de ascensor de hierro fundido, pesas de calibración para inspección y prueba de ascensores. Disponibles en 20kg,25kg,50kg,100kg. Alta precisión, resistentes, para mantenimiento de elevadores.

Las pesas de ascensor son elementos fundamentales dentro de los trabajos de prueba y comprobación de los equipos de elevación, diseñadas para simular cargas reales dentro de la cabina del ascensor durante las revisiones técnicas. Su función principal es replicar el peso que soportaría la cabina cuando transporta personas o mercancías, permitiendo a los técnicos comprobar el comportamiento global del equipo ante distintas condiciones de carga. Sin este tipo de elementos, sería imposible evaluar con fiabilidad la respuesta de los sistemas de seguridad, ya que la carga generada por personas no permite ajustar el peso de forma precisa y reproducible. Se utilizan tanto en la puesta en marcha de instalaciones nuevas como en las revisiones periódicas de mantenimiento, en cualquier tipo de ascensor destinado al transporte de pasajeros o mercancías. Cada pieza está fabricada para mantener su masa constante con el paso del tiempo, evitando desviaciones que pudieran falsear los resultados de las pruebas. La fiabilidad de estas pesas es esencial, ya que cualquier error en su masa afecta directamente a la valoración de la seguridad del ascensor y al correcto ajuste de sus dispositivos de limitación de carga.

Pesas De Ascensor

El material más habitual para fabricar las pesas de ascensor es la fundición de hierro, por su alta densidad, estabilidad dimensional y resistencia a los golpes y al desgaste. Este material permite concentrar una gran masa en un volumen reducido, facilitando el transporte y el apilamiento dentro de la cabina del ascensor durante las pruebas. La superficie exterior suele recibir un tratamiento protector para evitar la oxidación, especialmente cuando se trabaja en entornos con humedad o cambios de temperatura. En algunos casos, se emplean materiales compuestos en determinados modelos, que reducen el peso propio de la pieza sin perder la estabilidad de masa requerida. El diseño estructural incorpora asas o ranuras integradas para que los operarios puedan manipularlas con carros de transporte, reduciendo el riesgo de accidentes al mover bloques pesados. Cada pesa lleva grabada de forma clara su valor de masa nominal, para que los técnicos puedan calcular rápidamente la carga total que introducen en la cabina al combinar varias unidades. La elección del material depende de las condiciones del lugar de uso, la frecuencia de manipulación y la necesidad de mantener la masa invariable durante muchos ciclos de uso.

La forma constructiva de estas pesas está pensada para facilitar el apilamiento seguro dentro de la cabina del ascensor. La mayoría adopta una geometría rectangular con una hendidura central que funciona como asa, lo que permite agarrarlas con equipos de elevación manual o carros especializados. Esta configuración también favorece que las piezas se mantengan alineadas unas sobre otras al apilarlas, evitando desplazamientos laterales que podrían generar riesgos durante el movimiento de la cabina. No se diseñan con bordes cortantes ni protuberancias que puedan dañar las paredes o el suelo de la cabina, teniendo en cuenta que se colocan directamente sobre su superficie interior. Existen piezas de diferentes masas nominales, lo que permite combinar varias unidades para alcanzar el peso total requerido en cada prueba. Gracias a esta modularidad, el equipo técnico puede ir incrementando la carga de forma gradual, realizando comprobaciones parciales antes de llegar a la carga máxima de ensayo. El diseño también busca que el peso se distribuya de manera uniforme en la base de la cabina, simulando la distribución que tendrían las personas o mercancías en condiciones reales de funcionamiento.

El procedimiento de uso de las pesas de ascensor requiere una preparación cuidadosa por parte de los profesionales cualificados. Antes de iniciar cualquier prueba, se revisa el estado general de cada pesa, comprobando que no existan roturas, deformaciones graves o desgaste excesivo que pudiera alterar su masa. Después, se calcula la combinación de piezas necesaria para obtener la carga de ensayo requerida y se traslada el conjunto hasta el interior de la cabina mediante equipos auxiliares. Al colocar las pesas, se distribuyen por toda la superficie del suelo, evitando concentrar todo el peso en un solo punto, ya que esto distorsionaría el resultado de la prueba y podría dañar la estructura de la cabina. Una vez colocada la carga total, se realizan recorridos completos del ascensor entre pisos, observando el comportamiento del sistema de tracción, los frenos y los sensores de peso. Al finalizar las pruebas, se retiran las pesas de forma ordenada, para evitar caídas o golpes durante la manipulación. Todo el proceso debe ejecutarse con el ascensor fuera de uso para el público, con señalización adecuada para prevenir accesos no autorizados a la zona de trabajo.

Las pesas de ascensor permiten evaluar el funcionamiento de los dispositivos de protección contra sobrecarga, uno de los sistemas de seguridad más importantes de un ascensor. Estos sensores detectan cuando la masa en la cabina supera el límite permitido, impidiendo el arranque del equipo o activando señales de aviso. Gracias a las pesas, los técnicos pueden ir aumentando progresivamente la carga hasta activar este mecanismo, comprobando que responde en el momento adecuado. Si el dispositivo no se activa en el valor esperado, se procede a su ajuste o reparación antes de devolver el ascensor al servicio. Además de los sensores de sobrecarga, las pesas permiten comprobar el rendimiento del freno del ascensor bajo carga máxima, verificando que consigue detener la cabina de forma segura ante una eventualidad. También se evalúa la estabilidad de la cabina, la respuesta de los amortiguadores y el comportamiento de los cables de tracción. Sin esta carga controlada, sería imposible confirmar que todos los sistemas de protección funcionan tal como fueron concebidos para situaciones de máxima demanda.

La conservación y mantenimiento de las pesas de ascensor es fundamental para preservar la precisión de sus valores de masa a lo largo de los años. Después de cada uso, se limpian para eliminar polvo, grasa, restos de arena o humedad que puedan acumularse en su superficie, especialmente en zonas de ranuras y hendiduras. Se deben almacenar en lugares secos, protegidos de la lluvia, la humedad ambiental y las variaciones extremas de temperatura, sobre superficies planas y resistentes que eviten deformaciones. Se evita el arrastre brusco, las caídas desde altura y los golpes fuertes contra superficies duras, ya que estos impactos pueden provocar pérdidas de material o cambios internos que modifican la masa. De forma periódica, se realiza una comprobación metrológica para confirmar que la masa real sigue coincidiendo con el valor grabado en cada pieza. Si se detecta una desviación, la pieza deja de utilizarse para ensayos hasta su corrección o sustitución. Un buen mantenimiento prolonga su vida útil y garantiza que cada prueba de ascensor se haga con datos fiables, sin errores derivados del deterioro de las pesas.

Existen diferencias entre las pesas de prueba de ascensor y los bloques de contrapeso que forman parte permanente del propio equipo de elevación. Las pesas de ensayo son elementos portátiles, que se introducen y retiran de la cabina solo durante las revisiones técnicas, mientras que los contrapesos son bloques instalados de forma fija en el hueco del ascensor para equilibrar el peso de la cabina durante su funcionamiento normal. Las pesas de prueba están diseñadas para ser manipuladas y transportadas de obra en obra, adaptándose a diferentes modelos y tamaños de ascensores. Los contrapesos, por el contrario, se calculan específicamente para cada instalación y permanecen integrados en el sistema de tracción. Aunque ambos elementos se basan en masas sólidas de gran densidad, su finalidad, forma y ciclo de uso son completamente distintos. Es importante no confundirlos, ya que sus requisitos de precisión y sus funciones dentro del ascensor responden a objetivos separados. Los técnicos especializados conocen perfectamente esta distinción y seleccionan el tipo adecuado de masa según el tipo de ensayo que deben realizar en cada momento.

El uso de pesas de ascensor también ayuda a detectar desgastes ocultos en componentes del ascensor que solo se manifiestan bajo una carga elevada. Algunos defectos en los cables de tracción, en el motor o en los sistemas de frenado no son visibles cuando la cabina circula vacía o con pocas personas. Solo al someter el equipo a una carga controlada se pueden observar vibraciones anómalas, ruidos extraños o desviaciones en el nivel de parada entre pisos. Los técnicos registran todos estos fenómenos durante las pruebas, para decidir si el ascensor puede seguir operando o requiere reparaciones. En ocasiones, la prueba con pesas revela pequeños fallos que, de no ser detectados, podrían agravarse con el uso diario y generar situaciones de riesgo para los usuarios. Por esta razón, las pruebas de carga con pesas no son solo un trámite, sino una herramienta de diagnóstico que permite anticipar averías antes de que se produzcan incidentes. El conjunto de datos obtenidos durante el ensayo sirve también para comparar el estado del equipo con los resultados de revisiones anteriores y observar la evolución del desgaste de sus piezas.

La seguridad de los operarios es un aspecto prioritario durante todo el manejo de pesas de ascensor, ya que se trata de piezas de gran masa que pueden causar lesiones graves si se manipulan incorrectamente. Todo el trabajo debe ser realizado por personal formado, con los equipos de protección individual adecuados y usando herramientas de transporte diseñadas para mover cargas pesadas. Nunca se deben levantar las pesas directamente con las manos sin ayuda mecánica, ni apilarlas por encima de las alturas recomendadas para evitar derrumbamientos dentro de la cabina. La zona del hueco del ascensor y el acceso a la cabina se deben aislar, impidiendo la entrada de personas ajenas a la operación mientras se desarrollan las pruebas. Durante el movimiento del ascensor con las pesas cargadas, los técnicos mantienen una vigilancia continua para detectar cualquier comportamiento inesperado del equipo. Después de finalizar la prueba, se verifica que no queden piezas olvidadas en el interior de la cabina, ya que esto supondría una sobrecarga peligrosa en el uso normal del ascensor. Todas estas medidas reducen los riesgos asociados a una tarea que combina manipulación de cargas pesadas y trabajo con equipos de elevación en funcionamiento.

Con el tiempo, se han desarrollado mejoras en el diseño de las pesas de ascensor para facilitar el trabajo de los técnicos y aumentar la seguridad de las operaciones. Los modelos modernos incorporan superficies anti-deslizantes, sistemas de encaje para el apilamiento y asas reforzadas que reducen el riesgo de desprendimiento durante el transporte. Algunas soluciones combinan bloques de gran masa con piezas más pequeñas, para ajustar la carga con mayor precisión sin necesidad de mover bloques excesivamente pesados. También se han mejorado los tratamientos superficiales para resistir mejor la corrosión, especialmente para trabajos en edificios cercanos al mar o con alta humedad. A pesar de estos avances, el principio básico sigue siendo el mismo: disponer de masas estables y conocidas para reproducir cargas controladas en el interior de la cabina. Estas pesas siguen siendo una herramienta insustituible en el mantenimiento de ascensores, porque proporcionan una forma fiable y directa de comprobar el comportamiento real de la instalación bajo carga. Gracias a ellas, se garantiza que cada ascensor pueda soportar las condiciones para las que fue diseñado, protegiendo la seguridad de todas las personas que lo utilizan diariamente.